Esfuerzo y satisfacción. Bonito binomio que, sin embargo, parece que engloba a dos palabras que
están enfrentadas entre sí. En el triatlón no es así. Van de la mano y se complementan que da gusto. Vamos a ver si lo explicamos. 
están enfrentadas entre sí. En el triatlón no es así. Van de la mano y se complementan que da gusto. Vamos a ver si lo explicamos. 
Nuestros padres siempre nos inculcaron los valores que representaban el esfuerzo y la perseverancia. Ellos seguramente no tuvieron otra alternativa que la de trabajar duro para poder sacar cuatro perras con los que proporcionarnos estudios, ropa y comida.
Sin embargo, en la sociedad actual la mayoría tenemos garantizadas esas necesidades. Eso no significa que nosotros no apreciemos el esfuerzo. Al contrario, lo buscamos a través de, entre otras cosas, el deporte.
Y que mejor disciplina que la del triatlón para esforzarse. En la combinación de los tres deportes, la natación, el ciclismo y el atletismo a pie, los triatletas hacen una demostración de esfuerzo que en nada tienen que envidiar al trabajo de nuestros antepasados.

La cultura del esfuerzo diario con moderación y que cotidianamente la desarrollamos en el entrenamiento, parece que está enfrentada a la cultura de la satisfacción. Nada más lejos de la realidad.
La satisfacción también se consigue con el triatlón. Es muy placentero que después de nuestro entrenamiento, esfuerzo, tiempo y dedicación se pueda alcanzar aquello que hemos preparado con tanto ahínco:
No obstante todo esto necesita su tiempo y dedicación. Las metas no se consiguen de un día para otro. No se puede aprender a nadar técnicamente bien en un abrir y cerrar de ojos; no se puede hacer 40 km en BTT sin haber salido a entrenar durante varias semanas; no se pueden correr 10 km sin haber hecho footing durante varios días de entrenamiento.Es decir, todo se consigue a su lógico y debido tiempo. La fruta se come madura y no verde.

Pero al final, todo tiene su recompensa.
La satisfacción, la propia y la colectiva, la personal y la grupal.
Así pues, ya sabéis, a valorar el esfuerzo porque con él se consigue la satisfacción. Y esto es lo que sentimos y suscribimos en el club Triatlón Antsoain, porque creemos valorar lo que tenemos precisamente por lo que nos ha costado conseguirlo, afortunadamente, añadiríamos.
Hasta la próxima.
Pero al final, todo tiene su recompensa.
3 comentarios:
¡No encuentro palabras para decir cuánto me ha emocionado esta reflexión! Casi me dan ganas de lanzarme a la piscina e intentar superarme aunque sólo sea un poquico. Si no fuera porque es misión imposible... lo intentaría. Un abrazo.
Este artículo es diferente al resto. Es literario. Me ha gustado y con eso no quiero decir que los otros, que erán más dibulgativos y vistosos no me gustaran, sino que de vez en cuando están muy bien este tipo de reflexiones. ¡Felicidades!
Vaya artículo profundo y artístico. No sabía que teniáis literatos también en vuestro club. Desde Peralta un saludo.
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